Argentina: neurótica, histérica.


Si al argentino todo le salió bien, entonces no es el «argentino típico». ¿Si es cierto que los argentinos son realmente tan seguros y orgullosos de sí mismos? ¿Por qué a todo el mundo les disgustan los argentinos? ¿Por qué les es difícil establecerse en Argentina a los extranjeros y qué les hace felices allí?
Vamos a tomar un vuelo de 12 horas desde Madrid a Buenos Aires.
¡Bienvenidos a Argentina!

Para quién lo desconozca, la capital de Argentina es Buenos Aires; su idioma oficial es el español y la religión que profesan es el Catolicismo, como muchos países de la región, y su actual presidente es Alberto Fernández. En lo social, el país muestra una marcada división entre habitantes ricos y pobres.

Aquí la vida está en pleno apogeo: el fútbol, las ganas de libertad y, por supuesto, ¡el Tango! Argentina es un país ubicado en América del Sur, bastante extenso, que se extiende hasta la Antártida. Después de Brasil, es el segundo país más grande del continente. Además, Argentina es uno de los diez países más grandes del mundo.

Argentina es bañada por las aguas del Océano Atlántico y se extiende por todo el continente, limitando con varios países de América Latina: Al norte limita con Bolivia y Paraguay, al sur con parte de Chile, al este colinda con Uruguay y Brasil y al oeste con Chile. Es en 1816 que este territorio dejó de estar subordinado de España.

El escritor español Vicente Blasco Ibáñez, al describir la Cordillera de los Andes, los ríos y estepas argentinos, dijo:


Argentina es un gigante cuyos pies estuvieran hundidos en los hielos antárticos y la cabeza reclinada en los verdes almohadones de la selva tropical. Este coloso imponente, este Micromegas americano, tiene enormes barbas que descienden ondulantes por su busto, como las antiguas y simbólicas de los ríos; y estas barbas de plata son el Uruguay y el Paraná con toda su red de vías acuáticas, con toda su maraña de líquidas hebras, que van a fundirse en aquellas dos corrientes, magníficas y caudalosas como pedazos de mar. Su brazo izquierdo, doblado en ángulo cual si buscase apoyar en la frente, es la península feraz llamada la Mesopotamia argentina. Su brazo derecho tiene la dureza musculosa y saliente de un bíceps hercúleo y lo forman los Andes, tendidos a lo largo de su cuerpo. La cabeza, que busca los calores del sol tropical, presenta tostadas calvicies en las mesetas semibolivianas, pero las oculta en parte bajo la hojarasca de una corona de selvas y de cañaverales de azúcar. Su pecho generoso y amplio, son las pampas, cubiertas por la vellosidad dorada de inagotables miéses. Las piernas tocan al extenderse el último extremo del mundo, y están calzadas con botas de blanco cristal, que le fabrican todos los años los hielos antárticos.

Vicente Blasco Ibáñez
¿Quiénes son los argentinos?

Argentina es un país que tiene una vasta área de tierra fértil, con un clima y recursos propicios para ser un lugar próspero. Los argentinos son una mezcla de rasgos de diferentes nacionalidades. A principios del siglo XX, Argentina era considerada uno de los países más ricos del mundo, muy por delante de países como Italia y España. Por esta razón, muchos inmigrantes de Europa llegaron a Argentina en busca de una vida mejor. Mucha gente vino de Italia, donde reinaba la pobreza y la ansiedad en ese período. Por ello, ahora alrededor del 50 y 60 % de los argentinos tienen raíces italianas.

Al hablar con los argentinos tienes la impresión que alguna vez su país fue parte también del continente europeo, pero por alguna razón desconocida se separó y se fue a la deriva, muy, muy lejos, a otro lugar del planeta. Además, Argentina es probablemente el único país de América Latina que no está orientado hacia Estados Unidos sino hacia Europa.

Es muy divertido cuando los turistas italianos llegan y dicen «hola, somos de Italia» y los argentinos responden «hola, nosotros también». Las casas típicas en Argentina durante la época de la migración italiana son llamadas «casa chorizo» o también conocidas como «casa patio». Esta particular forma de las viviendas es característico de la región del Río de la Plata debido al terreno estrecho y alargado.

La fuerza y trabajo de los inmigrantes han hecho una gran contribución al desarrollo de Argentina. Pero la propia ciudad de Buenos Aires nació antes de eso, con la llegada de los conquistadores españoles.

Antes de la colonización, aquí vivían tribus nativas americanas que aún viven en América Latina. Aunque es cierto que el número de tribus ha disminuido drásticamente en Argentina y los mismos argentinos sienten cierta culpa por el hecho de la reducción de indios en su país.

Hay dos lugares con el nombre de Buenos Aires: la ciudad y la provincia. La ciudad no es muy grande, pero la provincia es enorme y vale mencionar que la provincia de Buenos Aires trató de convertirse en un estado independiente, pero no pudo. Por su parte, la región de la actual Uruguay sí, logró su independencia. Sí, correcto, Uruguay alguna vez fue parte de Argentina.

¿Si es cierto que los argentinos son realmente tan seguros y orgullosos de sí mismos?

Si nos adentramos en la propia provincia de Buenos Aires, la gente de aquí es mucho más sencilla, más amable y más humilde. Los habitantes de la provincia son simples y siempre dispuestos a ayudar.

Pero prepárate para el hecho de que si no sabes español y quieres hablar inglés, por ejemplo, lo más probable es que escuches algo como: «oye, estás en Argentina, ¡habla español!»

El acento argentino generalmente juega una broma cruel con la gente. Algunos argentinos dicen que es por el idioma que se les considera demasiado orgullosos fuera de Argentina.

Según mucha gente, no existe un argentino típico. El país es bastante extenso, muy diverso y con regiones, ciudades, clases sociales muy diferentes que aquí son bastante distintas y, por lo tanto, en general muchas personas no tienen un retrato común del «argentino típico».

Sin embargo, se pueden distinguir las siguientes características generales: sociabilidad y apertura a todo lo nuevo y progresivo y facilidad de comunicación constante. A los argentinos les encanta hablar. Tanto es así que el mundialmente famoso «bla bla car», aquí, en Argentina, es llamado «bla bla bla car».

Pero a veces esta sociabilidad genera una serie de dificultades. Por ejemplo, si una persona desea comprender cualquier proceso de un tema determinado tendrá que hablar con una gran cantidad de personas, recurrir a muchos servicios, que al mismo tiempo te darán información completamente contradictoria, y solo después de juntar toda esta información entre sí podrás obtener una respuesta a tu pregunta.

Los argentinos son como los italianos, para ellos la familia es muy, muy importante. Cada fin de semana se encuentran con la familia en casa o en un restaurante, beben vino, charlan y es así que suelen pasar la mayor parte del sábado y el domingo, con la familia.

Los argentinos parecen ser muy abiertos y amigables, pero, como los italianos, su círculo familiar y de amigos son sagrados para ellos y por este motivo es que a su círculo de amigos es muy difícil entrar. Para ganar su confianza, para que una persona comience a abrirse contigo, se necesitan al menos seis meses de comunicación activa y encuentros, al menos dos veces por semana con una persona concreta. Es un hecho muy sorprendente que no existe en ningún otro país de América Latina.

Por otro lado, los argentinos son personas muy interesantes y también son directos, te dirán todo directamente a la cara. Por ejemplo, si algo se te ha clavado en el diente, el argentino puede decir con seguridad «oye, tienes algo en el diente, déjame atraparlo» y no importa que haya mucha gente alrededor.

Además, los argentinos son muy curiosos, abiertos a todo lo nuevo y por eso viajan mucho. De hecho, es una de las naciones más viajeras. Otra característica interesante es que los europeos típicos suelen sorprenderse si un plan no funciona, si algo salió mal en el último minuto. Los argentinos, por otro lado, se sorprenden cuando el plan funciona, cuando lo dijiste y lo hiciste.

Los argentinos cenan muy tarde, a las nueve de la noche, diez, o incluso pueden llegar a comer a las once. Su vida nocturna comienza a las dos o tres de la madrugada. La merienda es tan sagrada para un argentino como la siesta para un español. La merienda es un «aperitivo» donde se reúnen y comen su croissant «media luna» y beben mate para mantenerse despiertos hasta tarde.

Otro pequeño punto, pero no menos importante, es que las clases universitarias nunca empiezan a las 00, ¡siempre a los 15 minutos! Si alguien llega tarde a clase, simplemente entra, se acerca al maestro y le dice: «Hola, querido, llego un poco tarde». Y si alguien tiene que irse más temprano, de nuevo, simplemente se acerca al maestro durante la clase y le dice: «Perdón, tengo que irme», besa al maestro y se va.

Perros, vivienda, política y fútbol

Podemos decir que Argentina es el país de los perros. Aquí, casi en cada casa hay al menos un perro. Son amados y adorados aquí. El perro en Argentina es como la vaca sagrada en la India. Una relación seria en Argentina comienza con la compra de un perro.

Las condiciones de vivienda, como en otros países, varían según la clase social. Por lo general, las casas bien puestas y caras tienen terrazas para tomar el sol, de hecho, en cualquier casa que tenga un balcón habrá una parrilla. Cada fin de semana, en los cumpleaños y cada año nuevo siempre hay barbacoa y, obviamente, carne. ¡Y sí, la carne argentina es la carne más deliciosa del mundo! Todos los domingos a primeras horas de la mañana los argentinos escuchan música, beben mate, porque es demasiado temprano para el vino, y cocinan carne.

A lo largo de los últimos 100 años, Argentina ha estado plagada de crisis, golpes militares y corrupción. En cuanto a la vida política, los argentinos son muy activos y tienen plena conciencia acerca de la situación actual del país. El fútbol es otro tema muy importante para ellos, e incluso más relevante que la política. Los argentinos tienen la asombrosa capacidad de organizar eventos masivos en un instante, folletos, banderas, posters, camisetas con consignas políticas, futbolísticas, etc. Todo aparece en un instante y sigue siendo un misterio, como por arte de magia.

Buenos Aires tiene su propia rivalidad futbolística ya que hay dos equipos que sobresalen: el Boca Juniors y el Riverplate. Sus partidos son llamados el Superclásico. Muchas veces estos partidos han aparecido en las primeras páginas de los periódicos deportivos más importantes del mundo. El Superclásico se considera un partido de alto riesgo, en 2019, debido a los disturbios ocasionados por los fanáticos, el juego se trasladó a Madrid, donde se pudo establecer un mayor control y seguridad.

Si alguna vez vas a Argentina, debes visitar:

1) Las Cataratas de Iguazú. Iguazú traducido del idioma indio significa «gran agua». Hay 275 cascadas separadas en Iguazú, ubicadas en la frontera entre Brasil y Argentina.

2) El Glaciar Perito Moreno. Es una enorme meseta de hielo: 60 metros sobre el agua y 170 metros bajo el agua. Turistas de todo el mundo vienen aquí para ver cómo enormes bloques de hielo se rompen y caen al agua.

3) La provincia de Mendoza. La provincia es famosa por sus viñedos y excelentes vinos.

Argentina es un país donde reina el espíritu rebelde.

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Estudiante de maestría de Iberistica (lengua española) en la Universidad de Varsovia. Actualmente estoy realizando mi tesis de maestría sobre traducciones literarias, e investigando los asuntos socio-políticos y económicos de España y países latinoamericanos.

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