La esclavitud efectiva. Parte 2.


¿Por qué alguien piensa que tiene derecho a ejercer el poder sobre otros, privarlas de su libertad, derecho a elegir y tratar a otras personas como si fueran de su propiedad?

PARTE 2: LA NAVIDAD NO VA A PASAR

Saliendo de la oficina el último viernes de diciembre e inhalando el aroma del chocolate caliente y pan de jengibre de un café cercano, ya me imaginaba cómo iríamos con los amigos a la montaña, iríamos a hacer snowboard y jugaríamos en Alias junto a la chimenea. Cuando entré a nuestro bar, todos ya estaban reunidos y hablaban del próximo viaje. Faltaban cuatro días para Navidad y todavía tenía que volar el lunes para una conferencia de dos días. ¿Quién envía a la gente en Nochebuena al otro lado del país para una conferencia?

Desde hace 5 años nos hemos reunido en este café todos los viernes, contando lo que pasó durante la semana, compartimos nuestras emociones y sentimientos, nos aconsejamos uno a otro, bromeamos y jugamos, nos apoyamos y animamos, es como una especie de relajación que es tan necesaria al final de una semana difícil.

– Jess, tienes que crear tu propio Start-up, tienes tantas ideas, conocimientos, recursos. Mucha gente quiere trabajar sólo contigo, ya trabajan sólo contigo. En un año llevaste a esta maldita ‘Jackson Clark’ al TOP-10 del país, ahora, cada seis meses su beneficio neto es de un millón de dólares. ¡Es fantástico! – dijo Alex de repente.

– Sabes, Alex tiene razón. No se puede encontrar a alguien que pueda completar un proyecto de 10,000 páginas en un mes y medio, comenzando con cero recursos. Todavía no puedo entender cómo fue posible no sólo traducir todas estas 10,000 páginas, sino también seleccionar y educar a ciento cincuenta personas. A veces me parece que eres un robot. Ya verás, toda esa compañía se destruirá muy pronto sin ti, dijo Cristina.

Sentado en un taxi, aún no me daba cuenta de que la idea de la Start-up ya había plantado sus semillas en mi cabeza. Simplemente eché la cabeza hacia atrás, cerré los ojos y me sumergí en la música que sonaba en la radio, el taxista se quedó en silencio.

[…]

El vuelo United Airlines UA 496 Seattle – Nueva York está próximo a salir, el embarque es por la puerta 24. Caminé lentamente hacia la recepción. El aeropuerto estaba muy concurrido. En Nochebuena, es uno de los lugares más concurridos del planeta. Todo el mundo quiere volver a tiempo a casa con su familia y amigos.

Las 3 de la mañana, Nueva York.

Al salir del avión, el frío polar me golpeó la cara. La ciudad que nunca duerme no fue muy amable. No pude conseguir un taxi durante media hora y, por fin, cuando ya estaba congelada, un coche aparecía en el horizonte, y a las cinco de la mañana finalmente llegué al hotel.

Una ducha caliente y café era lo que necesitaba en esta fría mañana de diciembre. Qué año tan largo fue este: proyectos, una cantidad de llamadas infinita, reuniones, plazos, un montón de papeles, pero por muy duro que sea, llega diciembre y se exhala. El año está casi terminado, caminas por la calle, todo brilla alrededor, suena música y hay magia en el aire. Pienso en todo esto, miro profundamente en el color de mi café y me despierto definitivamente.

El día pasó rápido: conferencias, reuniones, conversaciones y un montón de proyectos, apenas entrando en la habitación, me caí en la cama, realmente me quedaban muy pocas fuerzas.

Me desperté cuando sonó el teléfono. Serían las tres o las cuatro de la mañana.

– ¿Dónde estás? Baja a la recepción, ahora mismo, tenemos un problema.

Bob estaba claramente enojado. Apenas tuve tiempo de lavarme y vestirme y bajé a la recepción. Bob estaba borracho…

– Escucha, mi amiga y yo fuimos al club, y en el camino de regreso tuvimos un accidente, ella está en el hospital con una ligera conmoción cerebral, la dejarán allí una semana, no puedo quedarme, tengo vacaciones en 2 días y es Navidad. Necesitas quedarte aquí una semana por si acaso, ya lo he decidido todo y devolví tu billete de avión. Cuando Victoria mejore mi secretaria comprará unos billetes de avión de nuevo y vosotros podréis regresar a casa, indicó Bob.

– Pero Bob, en dos días será Navidad, me esperan en casa, no puedo quedarme a…

– Este es tu trabajo, lo digo yo, así será, decido yo. Soy tu jefe. Tu habitación está pagada por otras dos noches, le diré a mi secretaria que renueve.

¿Por qué alguien piensa que tiene derecho a ejercer el poder sobre otros, privarlas de su libertad, derecho a elegir y tratar a otras personas como si fueran de su propiedad? Nunca lo entenderé. La esclavitud es la más sucia, cruel y cínica expresión de la injusticia humana que, lamentablemente, se ha mantenido durante siglos. La esclavitud se presenta de muchas formas. De un minuto a otro nuestra libertad se quiebra en pequeños pedazos y desaparece. Ahí, en plena Nochebuena, cuando ves a todos que se reúnen con sus familiares y amigos, es que más sola que nunca te sientes, ahí atrapada al otro lado del país, sin billete de vuelta y casi sin dinero.

A pesar de la situación y sin perder la esperanza de justicia, llamé al aeropuerto.

– Los billetes están agotados. El próximo vuelo a Seattle será el 4 de enero. ¿Realizará una reserva? – dijo la operadora.

Rompí en llanto… La Navidad es dentro de dos días y estoy en el otro lado del país. Se escucha la señal de ocupado – la operadora colgó.

Continuará…

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Estudiante de maestría de Iberistica (lengua española) en la Universidad de Varsovia. Actualmente estoy realizando mi tesis de maestría sobre traducciones literarias, e investigando los asuntos socio-políticos y económicos de España y países latinoamericanos.

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